Iribarne, quien presentó su renuncia a la mesa directiva del principal ente del fútbol chileno, estuvo envuelto en una polémica reciente relacionada a los derechos del futbolista Erick Wiemberg y finalmente presentó su renuncia el pasado lunes 4 de mayo.

Esta baja deja a Sebastián Moreno y a la ANFP complicados, ya que quedarían funcionando con 4 personas, el mínimo de acuerdo al estatuto, lo que indica que con una salida más el directorio de la Asociación debe llamar a nuevas elecciones.

Finalmente, el directorio quedó conformado por Sebastián Moreno como presidente, Raúl Jélvez como vicepresidente, Arturo Aguayo como tesorero y secretario y Marcos Kaplún como director.