Daniela Marzi, académica y abogada, señaló a la emisora diarioUchile que los planteamientos del Gobierno que apuntan a que el proyecto de las 40 horas provocará una caída en los empleos o una disminución en los salarios «no se han demostrado».

Además, agregó que el proyecto impulsado por la bancada de diputados «va en directa ganancia de las trabajadoras y trabajadores porque verán reducida su jornada de trabajo», mientras que el del gobierno «pretende generar formas de fragmentación de la jornada, donde los trabajadores quedan a disposición del empleador y donde algunos aspectos, como la posibilidad de trabajar solo 4 días a la semana, ya se encuentran contenidas en la legislación actual».

En relación a las consecuencias que traería el proyecto de 40 horas, Marzi afirmó que «el Ejecutivo no ha justificado de forma seria las repercusiones que podría provocar este proyecto. La baja del salario en los países donde se redujo la jornada laboral fue algo de los primeros meses, pero luego comenzaron a subir».

Por otro lado, agregó que «el corazón de esta discusión radica en que la iniciativa del Gobierno no ha podido concitar apoyos, mientras que la idea de reducir la jornada laboral a 40 horas semanales sí ha recibido mucha adhesión por parte de la ciudadanía».

La profesora también comentó que «la experiencia que uno puede comparar con países que han hecho una reforma intensa a la regulación de los contratos, no han demostrado ser instrumentos eficaces para la generación de empleos, y lo que sí se ha visto es que, cuando los trabajadores pierden derechos, luego es muy difícil recuperarlos».

Además, aclaró su desacuerdo con que el proyecto de las 40 horas tenga un carácter populista, ya que este traería consigo un montón de beneficios sociales. Y respecto a la postura del Gobierno, señaló que éste tiene un proyecto que responde a su propia ideología y que es válido que intenten defenderlo.

Finalmente, en el caso de las Pymes, Marzi comentó que «no hay claridad respecto que estas empresas sean tan pequeñas. Cuando se redujo la jornada a 45 horas semanales no provocó la reducción en el empleo que se proyectó en ese momento».