Hace un par de semanas el presidente Sebastián Piñera anunció en cadena nacional un aumento a cargo del Estado de 50 mil pesos para quienes reciben un sueldo de menos de $350 mil. Sin embargo, los parlamentarios de oposición señalaron que se necesitaba un monto mayor y que el aporte estatal debiera ser solo para trabajadores que se desempeñen en empresas cuyo tope de ventas por año sea de 75 mil unidades de fomento.

El proyecto de ley de Ingreso Mínimo Garantizado fue discutido de forma particular en la Comisión del Trabajo de la Cámara de Diputados. La votación concluyó con 7 votos a favor y 6 en contra, por lo tanto la moción que fija un nuevo monto de ingreso mínimo, fue aprobada en dicha instancia. Tras esto, el Gobierno respondió que la aprobación fue irresponsable e inconstitucional porque implica gasto público.

La moción apunta a que las remuneraciones brutas sean de 550 mil pesos para todas las empresas, sin embargo, en relación a las PYMES, los trabajadores podrán solicitar un subsidio para llegar al monto fijado. En conclusión, todos los trabajadores que reciban menos de $550 mil, tendrían un subsidio por parte del Estado.

Frente a esto, el ministro de Desarrollo Social, Sebastián Sichel, señaló que la medida es irresponsable ya que la iniciativa exclusiva en materia de gasto, según la Constitución, recae bajo el Presidente de la República.

Lo que falta ahora es que el Ejecutivo ceda en algunos puntos para que el proyecto sea finalmente aprobado.