Nelson Quichillao era un trabajador minero del cobre, subcontratado y perteneciente al Sindicato N°2 de Geovita.

Corría el año 2015, era un viernes 24 de julio, igual que hoy. Nelson estaba enfermo y con licencia, debía estar guardando reposo en cama ya que se recuperaba de un fuerte resfriado. Como vivía solo, uno de sus hermanos le pidió que fuera a Santiago para cuidarlo hasta que se terminara su licencia, Nelson había accedido, todo estaba programado para realizar el viaje en las próximas horas.

Durante la tarde del 23 de julio anterior, Nelson fue a comprar unos remedios y en el camino se encontró con algunos compañeros de trabajo y se fue junto a ellos a la toma de la mina «El Salvador«.

Los trabajadores se encontraban protestando por la renovación, ampliación y mejora del «Acuerdo Marco» de ese año. Nelson llegó al lugar donde los trabajadores se manifestaban.

Tras un par de horas, a eso de las 22:30, Fuerzas Especiales de Carabineros decidió arremeter con violencia en contra de los trabajadores, unos 80 funcionarios de la policía uniformada habrían llegado hasta la entrada de la mina y sin previo aviso comenzaron a disparar balines y bombas lacrimógenas contra los trabajadores.

Con una máquina Scoop, los mineros levantaron una barricada para frenar el avance de los uniformados, la máquina además sirvió para resguardar la vida de los trabajadores frente a los disparos de Carabineros, sin embargo, estos alegaron que los mineros buscaban atropellarlos y en ello se basaron para justificar el uso de armas de fuego.

Los trabajadores señalaron que los Carabineros comenzaron a disparar contra la máquina, lo que hizo que esta retrocediera y dejara al descubierto a unos 100 mineros. De acuerdo al relato de los manifestantes, Carabineros habría lanzado piedras a los mineros, a lo cual estos habrían respondido.

Según los testigos, el carabinero que habría efectuado el disparo contra Nelson, recibió un piedrazo, tras lo cual habría disparado 3 o 4 veces contra la multitud.

Nelson cayó abatido y perdía mucha sangre a cada minuto, ya estaba agonizando. El disparo le llegó en la ingle. A los minutos del ataque, una ambulancia llegó a buscar a Nelson. Murió en la Clínica San Lorenzo de El Salvador a las 3 de la mañana.

Uno de sus compañeros, que trató de calmar la situación, poniéndose entre ambos bandos con las manos en alto, fue también atacado con una ráfaga de perdigones. Uno de estos quedó alojado en su mejilla. También fue trasladado al servicio médico y quedó hospitalizado por sus múltiples heridas.

Durante el pasado mes de junio, la familia de Nelson Quichillao presentó una denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en la cual se busca demostrar la responsabilidad internacional del Estado al violar la Convención Americana de DDHH, esto principalmente por no investigar de manera adecuada la muerte del minero a manos de Carabineros y por la vulneración del derecho a la vida de Nelson.