El pasado 12 de noviembre, aproximadamente a las 10 de la noche, un grupo de vecinos y vecinas de la Villa Frei de Ñuñoa, se congregaron en el Parque Ramón Cruz para llevar a cabo un cacerolazo, modo de protesta pacífica que se ha repetido en todo el país. Al cabo de un rato, Carabineros llegó al sitio y comenzó a reprimir a los manifestantes por medio de balines y gases lacrimógenos.

Así lo comenta Fernanda Retamales, dirigenta vecinal de la Villa, «Carabineros se retiró y regresó al lugar como una turba, se bajaron muchísimos y comenzaron a disparar hacia dentro de nuestro parque. En ese momento tuvimos a cinco chicos heridos». Los vecinos y vecinas de la comunidad se están organizando por comisiones y hay una de salud que se encargó de atender a los heridos. Uno de ellos recibió un disparo en la boca.

Los jóvenes manifestantes continuaron en la calle y otro grupo de personas se retiró a sus hogares, incluyendo a Fernanda. A la mañana siguiente, ella se enteró de que ya se encontraban 7 jóvenes detenidos en la 18° Comisaría de Ñuñoa.

La dirigenta aclaró que supo de esto porque en horas de la mañana, Carabineros ingresó al domicilio de uno de los jóvenes, acusándolo de haber participado en el saqueo a una farmacia Cruz Verde ubicada en el sector, la noche anterior. Los efectivos sacaron al joven esposado desde dentro de su departamento.

Fernanda nos comentó que el joven detenido confesó que efectivamente tenía en su posesión un desodorante y un par de cepillos de dientes. Sin embargo, dichos artículos fueron recogidos por el joven, ya que los saqueadores botaron algunos elementos en el pasto del parque antes de huir. La comunidad de la Villa aclara que tienen la certeza de que una vecina fue quien llamó a Carabineros para culpar al joven.

Los vecinos se contactaron con abogados de la clínica de la Universidad de Chile y con funcionarios del INDH, y fueron a visitar a los jóvenes detenidos junto con los familiares. En ese momento se enteraron de que eran 9 personas detenidas y ellos solo tenían los nombres de tres y que las 7 personas nombradas anteriormente no se encontraban en el lugar, ya que habían pasado a control de detención y llevados al centro de justicia. Ningún Carabinero les entregó esa información, sabiendo que los vecinos estuvieron por horas esperando saber acerca de los jóvenes.

El INDH explicó que lo que más les llamó la atención fueron las horas de detención anotadas en los partes, ya que no coinciden con las horas reales de detención y que además fueron realizadas por carabineros de civil y los informes de constatación de lesiones que tampoco coinciden en algunos de los detenidos.

Al momento de hablar con Fernanda, solo uno de los 9 jóvenes se quedó en la comisaría, mientras que el resto fue trasladado al centro de justicia. Los 8 fueron liberados con firma quincenal por un período de investigación de 45 días. Algunos de ellos son acusados de intentar robar una panadería, a lo que ellos responden que «el local estaba así y que solo sacaron un brownie«, mientras que el resto es acusado del saqueo a la farmacia Cruz Verde.

Los jóvenes que se encontraban ese día realizando manifestaciones y barricadas vieron lo que ocurrió y le comentaron a Fernanda que al lugar llegó una camioneta roja de la cual se bajaron alrededor de cuatro hombres a saquear dicha farmacia. Posterior a ello llegó Carabineros al lugar y tomaron detenidos a los manifestantes.