Este domingo 31 de mayo se cumplieron 30 años del fallecimiento de Clotario Blest Riffo, célebre líder del sindicalismo chileno.

Nacido en Santiago el año 1899, Clotario Blest estuvo desde muy pequeño vinculado a la Iglesia Católica y al pensamiento jesuita. Ambas doctrinas terminaron por formar la persona en la cual se convirtió, además del ambiente modesto en el cual creció junto a su familia.

Pese a ello, Clotario no escogió el camino del sacerdocio y se dedicó a una labor que hoy en día hace que muchos chilenos lo recuerden como un gran luchador sindicalista.

En el año 1922, Blest ingresó a trabajar a la Tesorería General de la República y a asistir a las conferencias ofrecidas por Luis Emilio Recabarren. Es entonces cuando sigue el llamado de su vocación social, siempre ligada al catolicismo.

La idea de un Jesús Obrero surge fuertemente en el corazón de Clotario, sin embargo, dicha iniciativa no es para nada bien recibida entre los fieles de la Iglesia Católica. Para el año 1930 creó la Asociación de Empleados de Tesorería, además de clubes deportivos para los trabajadores. En 1943 logró la constitución de la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF) y posteriormente -en 1953- la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), organismo que de acuerdo a su propio sueño, lograría unificar a todos los trabajadores de Chile.

Desde ese entonces, Clotario dedicó su vida a luchar por los derechos de los trabajadores y las trabajadoras de Chile, poniéndose en el frente de diversas movilizaciones, huelgas y marchas que exigían protección y medidas a favor de los trabajadores. En dichas ocasiones fue detenido y encarcelado unas 20 veces.

Posterior al golpe militar, Blest se manifestó en contra de las violaciones a derechos humanos perpetradas por el régimen, incluso, su propio hogar funcionó de sede de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos durante años.

Un 31 de mayo, Clotario Blest Riffo falleció en Santiago bajo los cuidados de los sacerdotes franciscanos que años antes lo acogieron en la etapa final de su vida. Hoy en día su legado renace más vivo que nunca.