El proyecto de las #40horas impulsado por la diputada Camila Vallejo ha causado revuelo en la opinión pública. Una variedad de encuestas y entidades han salido a defender públicamente el proyecto y a entregar su apoyo. Los ciudadanos se han manifestado y han declarado su conformidad con el proyecto. Según cifras de la OCDE, Chile tiene una de las jornadas laborales más altas y los trabajadores del país apoyan el proyecto de reducirla.

En tanto, el Gobierno se vio en la obligación de modificar su propio proyecto, dejándolo como una reducción a 41 horas, pero haciendo énfasis en una mayor flexibilidad laboral.

Sin embargo, los partidos oficialistas no se han mostrado conformes con el Ejecutivo e incluso, parlamentarios de RN han mostrado abiertamente su apoyo a las 40 horas.

Por su parte, el Gobierno se ha encargado de desestimar la viabilidad de las 40 horas y de realizar una suerte de «campaña del terror» afirmando que se perderan empleos y que los sueldos disminuirán. No obstante, desde la oposición le preguntan ¿si todo eso pasará con una reducción de 45 a 40 horas, que pasará si se reduce a 41?

El Gobierno apoya su proyecto en la flexibilidad, algo que ya existe en la legislación. Y en la opción de negociar individualmente, algo que iría en desmedro del trabajador, quien no está en posición de conversar de igual a igual con un empleador sin el fortalecimiento de la sindicalización.