La mañana de este jueves 3 de enero el sindicato de trabajadores de Unilever entregó un comunicado donde expresan su claro repudio al accionar de la empresa que sin previo aviso, desvinculó a 180 trabajadores que se desempeñaban en el centro de distribución de Lampa el pasado miércoles.

Bajo la causal de «necesidades de la empresa» Unilever se excusó para realizar los despidos. Esto en el marco de que el servicio de operaciones y administración sería externalizado a partir del 2 de enero. Todo esto, Previo a elecciones y negociación de servicios mínimos con el sindicato N°1.

Dentro del comunicado, Joel Garay, director del sindicato N°1 señaló que “es muy delicada la situación en la que nos encontramos hoy, porque existe mala fe en el accionar de la empresa. Todo esto previo a la negociación colectiva, nos deja en una clara desventaja y con una sensación amarga y dolorosa por nuestros compañeros de trabajo”.

La empresa, por su parte, se limitó a entregar un comunicado donde expresa que “para nuestra compañía, siempre es una situación difícil iniciar un proceso de reestructuración, pero lamentablemente, el contexto en el que nos encontramos hace que esta medida sea necesaria para mantener la sostenibilidad del negocio en Chile, a largo plazo”.

Leopoldo Sarmiento, secretario del sindicato N°1 declaró en el documento que “los argumentos que entrega la empresa, no se condicen con el desarrollo y la presencia en el mercado que tiene Unilever. Las utilidades que se generan son enormes. El progreso y el desarrollo económico, no puede ir en desmedro de sus trabajadores y trabajadoras, a quienes le deben su éxito en Chile”.

La medida tomada por Unilever vulnera un acuerdo firmado en noviembre del año 2005 en el protocolo de acuerdo ante la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), cuando la empresa comunicó al sindicato y a los trabajadores el cierre de algunas plantas y la reestructuración que dicha situación generaría. Conforme a dicho protocolo, la empresa estaba comprometida a avisar con 6 meses de anticipación al sindicato N°1, cualquier cambio drástico en la empresa con el objetivo de rebajar los daños colaterales hacia los trabajadores.

Revisa el protocolo a continuación:

Finalmente, el comunicado además acusa que «personas despedidas del centro de distribución, denunciaron que tras ser informados, se les pidió que abandonaran la faena y retiraran sus pertenencias en bolsas plásticas que la empresa les facilitó, siendo vigilados por personal de seguridad y contando con presencia de Carabineros al costado del acceso principal, todo esto en medio de la jornada laboral y sin previo aviso».

Revisa el comunicado a continuación: