La madrugada del día jueves 04 de octubre, fue encontrado el cuerpo sin vida de Alejandro Castro (30), secretario del sindicato de pescadores C-24 de Quintero, colgado de su mochila en la reja perimetral del tren de Valparaíso.

Tras este hallazgo, las primeras pericias de la policía de investigaciones (PDI), apuntaron a que Castro se habría suicidado y que la causa de muerte sería asfixia por ahogamiento.

Dichas declaraciones fueron refutadas por la familia de Alejandro, quienes aseguraron que el joven había sufrido amenazas anteriormente, tras las manifestaciones del 23 de septiembre, cuando esperaba la liberación de un grupo de manifestantes. En dicha ocasión, carabineros enviados como refuerzo desde la 7ma comisaría de Santiago le habrían señalado al pescador: «Alejandro Castro, te tenemos fichado». Y en palabras de su pareja, Alejandro era un joven que: «tenía la bandera de lucha bien puesta y ganas de organizar a la gente».

Cabe señalar que Castro era reconocido como uno de los activistas más involucrados en la organización, llevaba años participando en la lucha de los pescadores artesanales.

Por otra parte, días antes de su muerte, grabó un video en el que convocaba a protestar contra la contaminación que se vive en la zona de Quintero y Puchuncaví.

De acuerdo con lo sucedido, la fiscalía de Valparaíso designó a la fiscal especialista en crímenes violentos; Greta Fuchslocher. Esto posiblemente por las dudas de la familia acerca de la versión de la PDI y del cuestionamiento de parlamentarios como Ricardo Lagos-Weber, Isabel Allende, Daniel Jadue, entre otros.

Tras los testimonios de familiares, Héctor Espinosa, director general de la PDI, confirmó que la investigación demostró que Alejandro sí fue amenazado y que: «hay personas que están siendo investigadas».

Imagen: SoyChile