El pasado 9 de enero se aprobó el nombramiento de Mauricio Silva, quien actuará como reemplazo del anterior ministro Carlos Cerda, quien se retiró tras haber cumplido el límite de edad para el cargo. Desde el mundo sindical se espera con altas expectativas el trabajo del nuevo integrante de la sala.

Dentro de la trayectoria de Silva, se encuentra que ingresó al Poder Judicial en el año 1975 oficiando juzgados del crimen. Luego de esto fue relator, juez y ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago desde el año 2002.

Entre los más importantes fallos en los que participó, está el recurso de protección presentado ante la subcontralora Dorothy Pérez, cuando ésta fue removida por su jefe Jorge Bermúdez, el cual fue acogido.

Otro de sus casos destacados, relacionados con delitos de lesa humanidad cometidos en el período de la dictadura de Pinochet, fue la condena que emitió contra 19 exagentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (Dina) por el secuestro y homicidio de Marta Ugarte, una profesora y militante del Partido Comunista, víctima de la dictadura y de la prensa chilena de entonces.

También confirmó las condenas a 15 miembros de la CNI, en medio de la operación Albania.

Conocidos de Silva lo señalan como un ministro reconocido en el mundo laboral y empresarial y como un hombre “pro-trabajadores”.