Carlos Heller, el ahora ex presidente de Azul Azul, dejó la institución en medio de una crisis que asedia al club desde hace bastante tiempo. En una conferencia en la cual no aceptó preguntas, responsabilizó a la delincuencia por su salida, arguyendo que mantenía en su celular múltiples amenazas de muerte.

El mismo Heller que antes señalaba que su gran anhelo al mando de la U era concretar la construcción del estadio, y que dejaría su cargo solo una vez que ello se cumpliera, se retiró de la institución, sin poder cumplir el anhelado sueño del estadio propio.

Cabe señalar que en el año 2014, Heller hizo uso de sus influencias tras la emisión de una nota realizada por periodistas del CDF en la que se detallaba que el estadio de la U no estaba tan listo como el aseguraba. Las presiones que él ejerció sobre el canal, desembocaron en el despido de dos editores periodísticos y en la renuncia solidaria de 4 trabajadores ligados a la nota.

Fue recién en el inicio del 2019 cuando Heller declaró que seguía en el club porque “tengo un compromiso y lo voy a cumplir: un estadio para la U. No es fácil, algún día lo voy a lograr y ahí, a lo mejor me voy, con el estadio construido. Y quizás con la Copa Libertadores. Vamos a seguir trabajando callados, porque cada vez que hablo, se me viene el mundo encima y me empiezan a corretear. Los astros los veo mucho más alineados que otras veces. No quiero ilusionar a la gente, pero espero tener pronto buenas noticias”.

Finalmente, desde Sindicato CDF señalamos que a nuestro parecer esta es una promesa incumplida y que Carlos Heller le falló a la institución que pretendía representar.